Con la salida del sol se dio inicio al año 5520 en el mundo Aymara. De esta manera, Visviri, Ancolacane y otros pueblos de la comuna vieron nacer un nuevo año.
Todo comenzó la noche anterior (20 de Junio en el mundo oxidental) en el salón de eventos de Visviri, cuando acompañados del Director Nacional de Conadi, don Jorge Retamal Rubio, la Directora Regional de Conadi doña Maricel Gutiérrez Castro, el Gobernador Provincial don Patricio López y por supuesto el Alcalde de la comuna don Gregorio Mendoza Chura, quienes iniciaron la velada con una Pawa pidiendo el permiso y dando las gracias a la Pacha Mama.
Toda la noche, vecinos de la comuna que llegaron no sólo de pueblos cercanos, sino que también desde Arica, además de los trabajadores municipales y de servicios públicos como funcionarios de Carabineros, PDI y del Servicio Nacional de Aduanas, esperaron la salida del sol, con lo que realmente se da inicio a un nuevo día, al ritmo de música y 3 fogatas que intentaban hacer sobrellevar las bajísimas temperaturas.
Jorge Retamal, Director Nacional de Conadi, señaló sentirse muy conmovido y agradecido por tener la oportunidad de celebrar el Machaq Mara junto al pueblo Aymara, por cuanto la "Conadi por muchos años se preocupaba casi de manera exclusiva del pueblo Mapuche, pero que eso ha cambiado", agregando que "los Aymara deben sentirse orgullosos de pertenecer a este pueblo y jamás avergonzarse por ello".
Wilancha al amanecer:
Siendo alrededor de las 5:30 horas con una bajísima temperatura de unos -12º C, la familia Ticona Torres comenzó la ceremonia de la wilancha, ancestral tradición que consiste en sacrificar un animal y extraer su corazón mientras aún late, lo que se realizó justo con la salida del primer rayo de sol, dando la bienvenida a un nuevo año.
El alcalde don Gregorio Mendoza Chura, enfatizó a los presentes que todas la tradiciones y costumbres Aymara, comenzando con el símbolo de la Whipala, no son para ser llevados de manera ligera ni con poco respeto, son costumbres ancestrales de los que dieron origen al pueblo Aymara y deben ser tratados siempre con mesura pero a la vez con orgullo y alegría.










